Si vamos aquí al lado»: por qué el cinturón también importa en ese viaje
27 octubre 2026
Si vamos aquí al lado»: por qué el cinturón también importa en ese viaje
Subimos al coche, dejamos el bolso, colocamos el móvil y pensamos en lo que tenemos que hacer al llegar. Vamos con el tiempo justo. Alguien se sienta detrás y dice: «No hace falta, si vamos aquí al lado».
Es una frase que seguimos escuchando. Como «por ciudad no me lo pongo» o «yo detrás voy más seguro». Son comentarios cotidianos, dichos sin darle demasiada importancia. Pero un trayecto conocido también puede terminar en un frenazo, un golpe o una salida de la vía.
Por eso, en Autoescuelas El Pilar insistimos en una costumbre muy sencilla: antes de poner el coche en marcha, todos con el cinturón abrochado.
El cinturón nos sujeta cuando el vehículo frena bruscamente o sufre un impacto. Ayuda a evitar que salgamos despedidos y que nos golpeemos contra el interior del coche o contra otras personas. Las cifras que se muestran en los estudios de siniestralidad nos dicen que su uso reduce aproximadamente a la mitad el riesgo de fallecer en un siniestro. Es mucha protección para un gesto que apenas lleva unos segundos.
Las cifras que cuesta entender
Todavía hay personas que pierden la vida sin llevarlo puesto. El informe de la DGT sobre el uso del cinturón en 2025 recoge 149 fallecidos que viajaban sin cinturón de seguridad o sin el sistema de retención infantil correspondiente, en turismos, furgonetas y camiones, en las vías interurbanas españolas. Son cifras de fallecimientos contabilizados a las 24 horas del siniestro; no incluyen las vías urbanas. Representan uno de cada cuatro fallecidos en esos vehículos entre los casos en los que se conocía si utilizaban estos sistemas.
Leer el número lleva un instante. Pensar en las personas que hay detrás cuesta bastante más: familias, amistades, compañeros de trabajo y planes que quedaron pendientes.
No podemos afirmar que todas esas muertes se habrían evitado con el cinturón. Sí sabemos que llevarlo puesto ofrece una protección que nadie debería dejar de utilizar.
También detrás. También para cinco minutos
Cuando conducimos solemos tener más presente la necesidad de abrochárnoslo. Sin embargo, al subir como pasajeros, especialmente en los asientos traseros, a veces bajamos la guardia.
Quien viaja detrás sin sujetarse también puede golpearse contra los demás ocupantes en una colisión. Ponerse el cinturón es, por tanto, una manera de cuidarse y de cuidar a quienes comparten el viaje.
Y merece la pena decirlo con naturalidad: «Espera, que te falta el cinturón». Igual que avisaríamos de una puerta mal cerrada. Sin vergüenza y antes de salir.
¿Qué sanción supone no llevarlo?
No utilizar el cinturón, o utilizarlo de forma inadecuada, está sancionado con 200 euros. Si quien comete la infracción es el conductor, además pierde 4 puntos del permiso. Un pasajero adulto que no lo lleve también puede recibir una multa de 200 euros, aunque no pierde puntos: responde por su propia infracción.
La sanción es una razón más para cumplir, pero basta con pensar en cualquier persona a la que queremos para entender la principal.
En Autoescuelas El Pilar de Salamanca, te enseñamos a mirar, anticiparte, frenar y tomar decisiones. También enseñamos hábitos que deberían acompañarnos muchos años después de aprobar el examen. Abrocharse el cinturón es uno de ellos.
La próxima vez que subas al coche, aunque solo vayas a comprar el pan, tómate esos segundos. Y comprueba que quienes van contigo también lo han hecho.
Que vayáis cerca es una buena noticia. Llegar protegidos también importa.